¡Nada es más fácil que el cuidado de estas botas! Simplemente lávalas con agua y jabón, no uses grasa ni detergente. Si lo deseas, pulveriza un espray impermeabilizante cuando estén secas para reactivar el efecto perlante de la caña. No las seques cerca de una fuente de calor fuerte para preservar la flexibilidad de la piel.