Las 5 claves de jugar al tenis en tierra batida
Ya te lo adelantamos hace unos minutos, pero aquí la pelota va a tener un papel fundamental e incluso, a veces, hasta protagonista. Y es que, la pelota bota diferente y eso va a hacer que los puntos duren mucho más. Los movimientos sean menos explosivos, pero con una mayor carga de estrategia. Incluso te diremos que las sensaciones físicas son bien distintas.
Esto explica a la perfección el por qué hay ciertos jugadores que son buenísimos sobre pista dura y otros, en cambio, van a sufrir, y mucho, cuando llegan a torneos de tierra. En verdad, la tierra batida no es solo una superficie más, es una forma de entender el tenis y te vamos a explicar sus 5 motivos.
- La arcilla frena la pelota. Al absorber gran parte de la velocidad de la pelota, esta superficie ralentiza considerablemente el juego. Por lo tanto, los jugadores deben saber adaptarse al ritmo de esta superficie.
- La superficie es resbaladiza. Es habitual ver a los tenistas deslizar durante el intercambio de golpes en las pistas de tierra batida. Los jugadores que no estén experimentados en el juego en esta superficie, pueden tardar tiempo en adaptarse.
- Las pelotas botan más alto y tienen más giro en el rebote. Diferentes factores como la humedad, la temperatura o el uso de la pista pueden ser determinantes en la velocidad y el bote de la pelota.
- Los puntos suelen ser más largos. La tierra batida es una superficie muy exigente a nivel físico y estratégico. Del mismo modo, esta superficie es más cómoda para los jugadores, ya que el polvo de ladrillo amortigua los apoyos y reduce el riesgo de lesiones.
- La estrategia es un factor clave. Para ser realmente competitivo, debes estar preparado para hacer dejadas, abrir ángulos, tirar globos y emplear una gran variedad de recursos. De esta manera, conseguirás desgastar física y mentalmente a tu rival.