Casco de esquí con o sin visera: ¿qué modelo elegir cuando se llevan gafas?
Si usas gafas graduadas en tu día a día, disfrutar de la nieve sin molestias, presiones ni empañamientos es fundamental para tu seguridad y confort. Para la mayoría de los esquiadores en esta situación, la opción estrella es el casco con visera integrada. Este modelo resulta especialmente práctico, ya que la visera basculante deja un espacio amplio para tus monturas y evita que las patillas se te claven en las sienes, ofreciendo además un excelente campo de visión periférica. ¡Se acabó pelear con el ajuste de la cinta! No obstante, si te inclinas por un casco sin visera, la solución pasa por combinarlo sí o sí con una máscara de esquí tipo OTG (Over The Glasses). Estas máscaras están diseñadas con mayor profundidad y unas hendiduras laterales específicas para acomodar tus gafas graduadas. Elijas la opción que elijas, te recomendamos probarte siempre el casco con tus propias gafas puestas para garantizar que no haya ningún punto de presión incómodo antes de lanzarte a las pistas.