Ahorra tiempo en el lavado de tu coche con la potencia del pulverizador Monkey SUPER FOAM. Su tecnología única garantiza una eliminación óptima de la suciedad gracias a su intensa acción espumosa. Ningún otro pulverizador activa el poder limpiador del champú como lo hace el SUPER FOAM.
La clave reside en la mezcla de aire y champú. Al modificar la estructura de la espuma, esta combinación permite una mayor adherencia a las superficies, acelerando así el proceso de lavado. Consigue una espuma más densa y abundante en un instante.
Además, el pulverizador Monkey SUPER FOAM cuenta con una boquilla de abanico que proporciona una amplia área de pulverización. Esto lo convierte en el mejor pulverizador de aire comprimido del mercado.
Usar el Monkey SUPER FOAM es muy sencillo: llénalo con 0,75 cl de champú Monkey, bombea unas diez veces y pulveriza la espuma sobre las superficies que quieras limpiar. Después, continúa con tu rutina de lavado habitual.