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Consejos para no pasar frío en una travesía

Puedes pensar que hacer senderismo en invierno es misión imposible. Que el frío, la lluvia y el viento son obstáculos insalvables. Es más, son tu peor enemigo. Pero… ¿qué pensarías si te dijera que es posible disfrutar de la naturaleza y no pasar frío en el intento? El secreto está en la equipación. Bajas temperaturas, ¡no nos dais miedo!
Sigue estos consejos. Ya no tendrás excusa para quedarte en casa.

Modula las capas de ropa en función del esfuerzo

Nunca nos cansaremos de repetir el mantra del buen montañero: adapta tu ropa al esfuerzo. No seas vago y quítate el forro polar en esas subidas pronunciadas. Evita acabar empapado. Ni una camiseta transpirable impedirá que te enfríes una vez empieces a sudar.

Otro truco del senderista experimentado es optar por prendas que tengan cremalleras de ventilación en axilas o cuello. Te ayudarán a regular tu temperatura corporal.

¿Necesitas repasar la técnica de las tres capas?

Protege tus extremidades

¿Sabías que el 8% del calor corporal se escapa por manos, pies y cabeza? Las extremidades desprotegidas solo traen frío al resto del cuerpo.

Por eso, un buen montañero nunca sale a caminar sin un par de guantes y un gorro (o cinta para la cabeza). Por no hablar de unos calcetines cálidos y transpirables. Recuerda, si sudas, se mojarán y será imposible calentarlos. Sigue esta filosofía también con las botas.

La razón de ese escape de calor se debe a que nuestro sistema prioriza el flujo sanguíneo hacia el cerebro. Si la cabeza está fría, consumirá más energía para calentarse, olvidando las otras partes del cuerpo, especialmente manos y pies. Más te vale mantener el coco bien calentito.

Llévate una bebida caliente

Cambiar la cantimplora por el termo marca la diferencia. Puede parecer una tontería, pero beber algo caliente te apetecerá mucho más que un trago de agua fría. Hazlo y lo agradecerás. Tomar un té caliente en una parada en el camino te revitalizará y te dará la fuerza para seguir.

Además, es una manera de mantener tu cuerpo hidratado para que funcione mejor ante el cansancio y el frío (y de paso evitarás esas pequeñas molestias que trae consigo la deshidratación, como los dolores de cabeza o incluso las tendinitis...).

No descuides la ropa interior

Si el tiempo es muy frío o eres de los que pagaría por vivir en un verano eterno, unas mallas largas debajo de los pantalones te pueden salvar el día. Usa este truco para todas las partes del cuerpo: camiseta interior, unos guantes interiores debajo de los guantes, doble calcetín, etc. Ya sabes el dicho, “ande yo caliente…”.

Ajústate las botas adecuadamente

No aprietes mucho ni poco. Unas botas muy apretadas pueden entorpecer la circulación y dejarte los pies helados. Como lo lees. De lo que se trata es que el pie esté bien sujeto y sin molestias. Mientras caminas, presta atención al calzado, quizás necesites ajustarlas durante el trayecto. No pasa nada. Para un momento y rectifica.

Para más información, léete nuestro artículo: «¿cómo ajustar bien las botas de travesía?».

Eso es todo montañero. Sigue estos consejos y disfrutarás bien calentito de tus travesías invernales

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Medio ambiente - Cómo gestionar los residuos en la montaña

¿Te has preguntado alguna vez cuánto tarda una botella de cristal en desintegrarse por sí sola? La respuesta es 4.000 años. Cuatro siglos de residuo solo por un gesto. Basura que olvidamos y que contaminan suelo y agua durante miles de años, desde una peladura de fruta (6 meses) o una colilla (15 años) hasta una lata (500 años) o una botella de plástico (1.000 años).

No podemos quedarnos de brazos cruzados. Es nuestra responsabilidad saber cómo gestionar nuestra basura en la montaña. ¿No sabes cómo? Tranquilo, te damos unos trucos para que seas sostenible y friendly con el medio ambiente desde el minuto cero.

Lo primero que debes hacer es guardar tus residuos durante el camino. Esa lata de refresco que te has bebido, la botellita de agua que has comprado o la colilla de ese cigarrillo que te has fumado en la primera parada. Ya tendrás tiempo de tirar todo en un contenedor cuando vuelvas a la civilización. Recuerda, no vale tirar ni un papelito al suelo, mucho menos un chicle, tardará cinco años en desaparecer. Piensa donde puedes guardarlo, seguro que tu abrigo o tu mochila tienen decenas de bolsillos que pueden servir. No olvides que son los pequeños gestos los más eficaces y los que consiguen cambiar el mundo.

Pero no solo hay que tener en cuenta la basura. También hay que respetar la fauna y la flora, que sufren constantemente el impacto de la presencia humana. Si quieres mantener los bosques vírgenes, sigue bien los senderos y pistas balizadas, sujeta tus perros y respeta las distancias con los animales con los que te cruces.

Un ejemplo a seguir

Imagínate 51 toneladas de basura en medio de un bosque. Esa es la cantidad total de residuos que recogió en 2015 Mountain Riders, una asociación que lleva desde 2001 limpiando las montañas de Francia. Lo hacen una vez año y gracias a miles de voluntarios que no quieren, ni pueden, quedarse sin hacer nada ante tanta contaminación.

Hace 16 años que pusieron en marcha esta campaña que continúa funcionando gracias a la aportación de jóvenes, familias, grupos de amigos, montañeros, amantes de la naturaleza, etc. Cualquiera puede participar, ¡y hasta organizar su propia recogida!

En España todavía no se ha extendido, pero quizás ha llegado el momento de empezar a movilizarse. ¿Qué piensas? ¿Te animas a cuidar de tus bosques?

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3 deportes que debes probar antes de que acabe el invierno

El invierno no debería traducirse en sedentarismo. Al contrario, el frío y la estación hibernal ofrecen un gran abanico de posibilidades que, además de interesantes y algo desconocidas, invitan a la aventura. ¿Te vas a perder los deportes de montaña más intrépidos del invierno solo porque hace un poco de fresco? Abrígate, sal de casa y descubre estos tres deportes que hemos seleccionado para ti.

Esquí de travesía

Imprescindible para almas aventureras que buscan sentirse libres. Es un deporte de riesgo y, sin embargo, está al alcance de la mano de todo aquel que se proponga practicarlo. Está a medio camino entre el alpinismo y el esquí, dos deportes bastante habituales entre montañeros, tanto ocasionales como frecuentes.

Si eres un amante de las montañas y buscas sentir la emoción del vacío, la nada y el todo en un solo deporte, no te pierdas este espectáculo de cumbres nevadas y cielos de un azul impecable. Solo necesitas el equipo específico, tener una mínima forma física y un buen guía. La experiencia de navegar entre montañas cubiertas de nieve y hacer grandes recorridos en poco tiempo será inigualable. La primavera nada tendrá que envidiarle al invierno.

¿Dónde practicarlo?

En España tienes la suerte de poder elegir entre el norte y el sur. En Granada, tienes el parque nacional de Sierra Nevada (https://es.wikiloc.com/rutas/esqui-de-montana/espana/andalucia/sierra-nevada), que ofrece muchas posibilidades. En el norte, que mejor que Pirineos (http://www.esquidetravesia.net/rutas/pirineos/5/), un paraíso natural en cualquier estación del año.

Cerca de Madrid, os recomendamos la Sierra de Gredos, ese macizo central nevado y maravilloso (http://www.revistaoxigeno.es/rutas/articulo/Esqui-Travesia-rutas/3) o la sierra de Guadarrama (http://www.revistaoxigeno.es/rutas/articulo/Esqui-Travesia-rutas/5), una ruta muy valorada por los esquiadores de montaña desde que convirtieron la zona en un parque natural.

Travesía con raquetas

¿Te imaginas recorres bosques y prados completamente nevados a miles de metros de altitud? Caminar durante horas en esa calma chicha del invierno es un placer posible y muy divertido que puedes hacer solo, acompañado o en familia. No requiere de ropa ni calzado especial, solo de unas raquetas, que se pueden alquilar, y de buena ropa de montaña.

Es un deporte algo más tranquilo. Pero no lo subestimes, el esfuerzo de caminar por la nieve es mayor del que imaginas. Requiere resistencia, perseverancia y ganas. Es un deporte de fondo, un reto para los montañeros y una forma de conectar íntimamente con la naturaleza.

¿Dónde practicarlo?

Cualquier lugar con nieve es bueno. Por ejemplo, en el Valle del Roncal (Navarra), organizan excursiones guiadas (http://www.escuelaesquironcal.com/es/tarifas/excursion-con-raquetas-de-nieve). También en León y en Asturias, tienen una oferta muy interesante (http://www.naturaller.com/nieve/raquetas-de-nieve-fuentes-de-invierno/). Y, como no, en Madrid, no se quedan atrás y ofrecen una experiencia en la que, además, puedes elegir nivel (http://raquetasdenievemadrid.es/).

Escalada por el hielo

No querrás practicar este deporte si no has escalado antes. Tienes que estar muy motivado para poder enfrentarte a una gran mole de hielo con tan solo unos piolets y unos crampones como armas para vencerla. No es imposible. Solo es duro. Y emocionante. Una verdadera aventura.

No obstante, te recomendamos que no te embarques en esta modalidad de escalada si no tienes la fuerza, la resistencia y la técnica necesaria. Es un deporte peligroso, marcado por la inclinación de la pared, la dureza del hielo y las condiciones meteorológicas que lo acompañan.

Es un deporte no apto para todo el mundo, pero una delicia para quien puede disfrutarlo. ¿Eres tú uno de ellos?

¿Dónde practicarlo?

En España el periodo para practicar este deporte es muy fugaz, pero no inexistente. El Valle de Boí en el Pirineo catalán, la sierra de Gredos en Ávila o Sierra Nevada en Granada son alguna de las zonas privilegiadas para practicar escalada por el hielo, en cascada, en glaciar o en corredores helados: http://www.infohielo.com/asp/stories_zonascascadas.asp

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20 Palabras que sólo conocerás si eres un verdadero amante de la montaña

Lapiaz, foehn, umbría, rimaya... Lo más probable es que estas palabrejas te suenen a chino, a no ser que seas un experto en travesía. Si quieres convertirte en uno o, al menos, sacarle el máximo a partido a tus escapadas, haz un hueco en tu memoria y apréndete estos 20 términos que te proponemos. Un must en el diccionario del buen montañero.

1. IGN: No intentes jugar al reto de saber y ganar. IGN no es el comienzo de IGNorante o IGNoto. Son las siglas del Instituto Geográfico Nacional y Forestales, una entidad que se dedica a estudiar la superficie del territorio nacional y elaborar su representación. Para entendernos, ¿tienes en mente esos mapas con montañas de cuando eras pequeño? Pues hacen algo parecido. Además, son los responsables de hacer las guías topográficas, indispensables para salir de ruta.

2. Hito: ¿Te suenan esas pirámides de roca de formas diferentes que a veces encuentras en el camino? Pues eso son los hitos y, por supuesto, tienen una finalidad. Sirven para balizar un sendero y ayudar a que los excursionistas se orienten en caso de pérdida.

3. Desnivel: Cuando un camino está empinado significa que tiene mucho desnivel. En palabras técnicas, hace referencia a la diferencia de altitud entre dos puntos. Elige siempre tu ruta teniendo en cuenta este término. Recuerda, tienes que estar muy en forma para hacer travesías con grandes desniveles.

4. Desplome: Aunque se parezcan, el desplome y el desnivel no son lo mismo. Esta palabra, muy común entre montañeros, habla del ángulo entre una pared vertical y el suelo y únicamente se usa cuando es la inclinación es muy evidente.

5. Nevero: Si estás pensando en una neverita de playa, pero para la montaña, estás muy confundido… Lo que describe este término es una zona aislada donde la nieve persiste, incluso en verano debido a la falta de sol. Bueno… te concedemos que el nevero algo tenía que ver con el hielo.

6. Nieves eternas (o nieves perpetuas): Lo ponemos justo debajo del nevero para que veas cuál es la diferencia. Al contrario que el término anterior, este se refiere a cimas de montaña constantemente nevadas. La razón no es la falta de sol, sino que las precipitaciones en forma de copos son muy abundantes y duran más que los periodos calurosos, por lo que las cotas se mantienen altas durante todo el año. De hecho, se equivocan al decir que es eterna. Es más bien nieve eternamente renovada.

7. Solana y umbría: Esta es fácil. Seguro que la primera la usas constantemente en los meses más calurosos del verano. La realidad montañera es bastante aproximada: la solana habla de un valle con gran exposición al sol. En cambio, la umbría es el lado opuesto, el que está a la sombra.

8. Vivac: Si de pequeño ibas de campamento en verano, quizás te suene esta palabra tan bonita. Es la definición de acampar (y dormir) al aire libre, una práctica que nació para evitar tener las tiendas de camping puestas todo el día en los parques naturales. ¿No lo has probado nunca? ¡Es toda una aventura!  Consejos para la práctica del vivac.

9. Glaciar: Si has visto Titanic, esta palabra te la sabes. Es un trozo gigantesco de hielo, producto de la acumulación de capas de nieve. El glaciar está compuesto de muchas partes: la morrena, los seracs...

10. Rimaya: Es una de las partes de las que se compone el glaciar. Concretamente, son los las grietas que se forman en los bordes, entre el hielo y el entorno en el que reposa el glaciar (en general una lengua de pared rocosa). ¿Quieres saber cómo se forman? ¿Te suenan los movimientos del glaciar?

11. Circo: No hay payasos ni acróbatas en este circo, aunque si cierta similitud conceptual, ya que se refiere a una montaña con forma circular (o semicircular), haciendo referencia al teatro, la arena… o la carpa. Esta forma se da normalmente por la erosión o por la presencia de un antiguo glaciar o un volcán.

12. Cornisa: Sabemos que esta palabra la conoces, pero a nivel urbano. En este caso se aleja de los grandes edificios y define la formación de nieve acumulada en una arista a causa del viento. Hay que tener cuidado y no pisar nunca una cornisa, se confunde con suelo firme y puede provocar accidentes.

13. Escama: Es, sencillamente, la parte de roca que se desprende de una pared.

14. Lapiaz: Preciosa formación geológica de rocas calizas con huecos, recovecos y agujeros causados por el agua y la erosión. Hay que tener cuidado en estos terrenos. A pesar de su belleza, su superficie es desigual y las rocas pueden llegar a estar muy afiladas, por no hablar de que a veces los agujeros no se perciben entre hierbas o nieve.

15. Escalamiento de peñascos: Se refiere a la escalada de paredes rocosas. Tan fácil como eso. Aunque bien es cierto, que los expertos en travesía lo utilizan también cuando utilizan las manos en subidas muy escarpadas.

16. Trekking: Es un concepto que mucha gente no tiene claro y que se puede confundir con el senderismo. Para aclararlo de una vez por todas, el trekking se refiere a travesías de varios días con noches en vivac o en refugios. Solo apto para verdaderos aventureros.

17. Mal de altura: Mareos, dolores de cabeza, náuseas o insomnio. Esos son alguno de los síntomas relacionados con este mal, causado sobre todo, por una aclimatación incompleta a la altura. Suele ser común en zonas de mucha altitud, como en los andes peruanos o en el Himalaya.

18. Río arriba y río abajo: si queremos podemos sentirnos indios nativos usando estos términos. Pero, fuera bromas, son muy útiles para orientarse. Por ejemplo, en un camino entre un valle y un paso de montaña, "río arriba" designa el lado que está arriba de la montaña, mientras que "río abajo" se refiere a la parte baja del valle.

19.  Foehn: Se refiere a un viento seco y cálido a la vez. Es muy típico de los Alpes (franceses, suizos y austriacos), donde los deportes de montaña son muy habituales.

20. Gas: Significa el vacío. La nada. Así de poético. Úsalo para hablar de un camino despejado. Te lo explicamos en este fantástico ejemplo: "Vamos por este camino, que hay mucho gas". Úsalo y queda como un entendido.

Y así terminamos este glosario básico para el montañero recién iniciado. Hay muchos más que definen flora, fauna, ¡y hasta especialidades culinarias de montaña! ¿Te animas a descubrirlos?

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4 consejos de seguridad si te encuentras con una tormenta en la montaña

El clima de la montaña es caprichoso y a veces reserva extrañas e inesperadas sorpresas a los senderistas. Seguro que alguna vez has estado en la monte disfrutando de un sol radiante y, de repente, sin previo aviso, se ha puesto a llover intensamente. Para que esto no te pille desprevenido y, sobre todo, para evitar que entres en pánico, hemos contactado con Joël Roux, experto guía de montaña. Con sus consejos sobrevivirás a cualquier tormenta. ¿Preparado para la lluvia?

1. Lo primero que debes preguntarte es, ¿cuáles son los peligros de una tormenta en la montaña? Sin duda, una tormenta puede ser algo hermoso, impresionante y espectacular, pero hay que ir con cuidado. Puede que se desborde un río, que caigan piedras de un risco o que te alcance un rayo. Esta última es la más habitual. Cada año se producen varios casos de senderistas a los que les ha caído un rayo encima. Pero, don’t panic, vamos a ver como evitarlo.

2. En caso de tormenta, es mejor preguntarte qué lugar evitar que dónde refugiarte. Si quieres sortear el peligro inminente, olvida las cimas, la cresta de una montaña o meterte debajo de un árbol. Si lo haces estás pidiendo a gritos que te caiga un rayo. Roux te recomienda también que evites los bloques rocosos y, sobre todo, masa de agua (lago, río, arroyo...), gran conductora de la electricidad. Cumple estas recomendaciones y estarás un poco más a salvo.


3. Pero… ¿qué hay que hacer mientras dura la tormenta? Aunque parezca de locos, deja en el suelo los objetos metálicos, como los bastones de marcha, y aléjate de ellos. Otro de los consejos que te da Roux es que te pongas de cuclillas (los pies juntos, los brazos alrededor de las rodillas y la cabeza sobre estas) sobre la mochila o cualquier otro aislante, para que tus pies no toquen el suelo. Si vas en grupo, alejaos los unos de los otros. Por último, mantén la calma y espera a que escampe para seguir (o no) con la excursión.

4. ¿Qué equipo hay que llevar? Cuando veas llegar las grandes nubes de color gris oscuro que anuncian la tormenta o en cuanto caigan las primeras gotas, antes de mojarte, ponte la ropa de lluvia para mantenerte seco, ya que la humedad (una vez más)es conductora de la electricidad. Prevé también la bajada de la temperatura y ponte una capa caliente debajo de las prendas impermeables.

Con estos sencillísimos consejos podrás sobrevivir sin grandes dificultades el paso de la tormenta. Aun así, esperamos (y deseamos) que no te encuentres ninguna por el camino.

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5 sitios increíbles para perderte en sus montañas

Para reponer energías, no hay nada mejor que apagar el móvil y perderse en las montañas. Unos días de retiro en plena naturaleza son la cura perfecta para volver al día a día con las pilas a tope. ¿Quieres saber dónde nos iríamos nosotros? Prepara el pasaporte, en este artículo te llevamos lejos.

1. Shirakawa-go (Japón)

Si vas al país nipón no puedes perder la oportunidad de conocer sus increíbles montañas. Concretamente, esta pequeña aldea que parece haber salido de un cuento y que se mantiene intacta desde hace siglos. Situada en el claro de un valle y rodeada de hermosas colinas, Shirakawa-go ve pasar el tiempo sin ni siquiera sentirlo. Gracias a su extrema belleza y a su importancia cultural, la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1995. La particularidad de este lugar escondido entre montañas es la arquitectura de sus casas, de 18 metros de alto y construidas según el estilo gassho-zukuri. O lo que es lo mismo, con un tejado triangular de paja muy inclinado que les permite soportar el peso de la gran cantidad de nieve que reciben cada invierno.

No importa la época del año que decidas visitar Shirakawa-go. Cada estación te ofrecerá un espectáculo que jamás olvidarás. Deja a un lado el alma urbanita de Japón y atrévete a descubrir su cara más natural.

2. Ivalo (Finladia)

Volamos de Japón a Europa con destino Finlandia. Te proponemos que conozcas Ivalo, una pequeña localidad junto al lago Inari, al norte del país, famosa por sus bosques, por la posibilidad de practicar casi todos los deportes de invierno y porque se pueden ver increíbles auroras boreales.

Si no puedes permitirte ir a Noruega por sus precios astronómicos, Finlandia es una buena alternativa para conocer Laponia. Los paisajes de Ivalo no tienen nada que envidiarle a su país vecino y las posibilidades que ofrece en plena naturaleza son infinitas. Un lugar de retiro, donde la montaña es la protagonista y de donde volverás completamente renovado.

3. Innsbruck (Austria)

Este es el paraíso montañero por excelencia, la capital de los Alpes, el imperio de la natura. No hay mejor lugar para perderse si eres un amante de las montañas y de los deportes alpinos. La ventaja de esta ciudad es que mezcla a la perfección dos mundos muy diferentes: el urbano y el natural. Si eres de los que no puede apagar el móvil, de los que necesita marcha nocturna incluso estando en la montaña más más alta, Innsbruck es tu sitio.

Lo mismo puedes practicar deportes de invierno, que salir a cenar, descubrir la cultura y el esplendor del antiguo imperio austrohúngaro o perderte en los pueblos con encanto de la región. Da igual lo que busques, en Innsbruck te aseguramos que los encontrarás.

4. Recoaro Terme (Italia)

Esta vez nos vamos un poco más cerca de casa. Aterrizamos en Italia para conocer los Dolomitas, una de las formaciones rocosas más imponentes del mundo. Si, has leído bien. No hace falta irse muy lejos para admirar verdaderos espectáculos naturales. En este pequeño pueblo situado en la falda de la montaña, podrás relajarte y disfrutar de la paz. Es famoso por sus aguas minerales, utilizadas en balnearios desde hace siglos. Un oasis a los pies de los Alpes en el que lograrás encontrar ese descanso que buscas en plena naturaleza.
Prepara tu equipo. El monte te espera.

5. Beget (España)

No podíamos terminar este artículo sin parar en un rincón dentro de casa. España tiene una larga tradición de naturaleza y montaña que merece la pena tener en cuenta. Deja el pasaporte en casa para este viaje. Solo necesitarás tu equipo de montaña para descubrir esta pequeña aldea situada en el pirineo catalán. Un lugar todavía inexplorado por su complicado acceso entre curvas y colinas.

Es un pueblo con encanto, hecho de piedra y madera, que nació en la Edad Media en los alrededores de una antigua iglesia. Además de su belleza, tiene especial interés para senderistas y ciclistas, que la conocen porque pasan por allí en sus rutas por los valles. Si estáis en Cataluña no dudéis en hacer una escapada de fin de semana, no dejéis de perderos en sus increíbles paisajes.

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Consejos para elegir tus bastones de travesía

Estás listo para ir a la montaña. Ya tienes tu ruta preparada, tu guía a punto y todo el equipo listo para la travesía. Lo único que te falta son unos buenos bastones que mejoren tu marcha y alivien tus articulaciones. Es aquí cuándo surge tu gran duda, ¿cómo elegirlos? No te preocupes, te desvelamos los trucos para comprar los bastones que más se adapten a ti.

Lo primero que hay que tener en cuenta es el peso. Es una de las claves. Cuanto más ligero sea el bastón, más manejable será y menos esfuerzo físico te obligará a realizar. Elige bien el material y hazlo en función de tu práctica. Si eres un senderista ocasional, un bastón de aluminio será suficiente. En cambio, si eres un adicto a este deporte, lo mejor será decantarse por el carbono, algo más rígido y ligero. ¿Con qué te quedas?

También tendrás que fijarte en el número de tramos que componen al bastón (generalmente 2 o 3). A más partes, más compacto será cuando esté plegado y menos ocupará. Te recomendamos que elijas uno de tres tramos en las rutas que requieran enganchar muchas veces los bastones a la mochila, por ejemplo, si hay que escalar. Es más cómodo y lo agradecerás.

Aunque parezca evidente, comprueba que el bastón se adapta a tu altura y al terreno y que su sistema de ajuste es seguro y sencillo. Desde nuestro punto de vista, el sistema de clip (bloqueador externo) es más fácil y rápido de manipular. Además, es muy seguro porque te permite comprobar con una mirada si el bastón está bien bloqueado. En cuanto al sistema de tornillos (ajuste interno) es un poco más difícil de manipular al principio, pero es más ligero. Tenderás a apretar con fuerza el tornillo para cerciorarte de que no se afloje. Qué prefieres, ¿ligereza o sencillez? La decisión es tuya.

No es menos importante la empuñadura del bastón. Lo primero es centrarte en el material. El plástico es barato y muy rígido, ideal para el senderista ocasional. La desventaja es que pesa bastante. Además, sentirás la incomodidad cuando te suden las manos. Si eres un habitual de este deporte no te lo recomendamos. Elige espuma o corcho. Absorben la transpiración y garantizan una buena prensión a pesar del sudor. Eso sí, ten en cuenta que la espuma y el corcho son un imán para roedores. Nuestra recomendación es que los guardes con atención para evitar sorpresas desagradables durante el tiempo que estén bajo llave.

Además de la materia prima, la forma de la empuñadura también influye en la comodidad. Existen modelos rectos y más o menos lisos, así como otros más ergonómicos con la forma de la mano para mejorar la prensión. Por último, en determinados bastones encontrarás manguitos antideslizantes situados justo por debajo de la empuñadura principal que la prolongan. Permiten colocar las manos de diferentes maneras y son muy prácticos cuando se camina por terrenos inclinados.

Como ves, elegir unos buenos bastones no es tarea imposible, aunque si ardua. Paciencia antes de seguir. Toca mirar las correas con lupa. “¿Para qué sirven?”, te preguntaras. Pues por un lado para no perder los bastones que tanto has tardado en elegir. Por otro, te ofrecen un apoyo dinámico que te permitirán utilizar los bastones con buen criterio. En otras palabras, con las correas te cansarás menos y aliviarás las manos. Encontrarás algunos modelos con las correas acolchadas que son mucho más cómodas. En cuanto a la longitud, cuanto más larga sea, más importante será el apoyo. Por último, ten en cuenta que existen modelos de gama media y alta que cuentan con un sistema de clips para ajustar el tamaño en un abrir y cerrar de ojos, mucho más fácil y rápido que las hebillas estándar.

El siguiente paso es decidir que contera (la punta al final del bastón) prefieres. Puedes elegir las que tienen punta de acero, que son más baratas y resistentes, pero que se desgastan antes o las que tienen punta de tungsteno (un tipo de mineral), que son más resistentes y duraderas. Vuelve a medir tu práctica para decidir. Según la intensidad del uso que hagas de los bastones y el tipo de terreno te vendrán mejor unas u otras.

Y por último, la roseta. En este caso, la decisión dependerá de la estación. Para el senderismo en verano, sobre hierba, caminos de tierra, rocas o piedras, se recomiendan las rosetas pequeñas. En cuanto llegue el invierno, será preferible optar por rosetas más grandes para evitar que los bastones se claven con demasiada facilidad en terrenos blandos, como la nieve fresca. No hace falta que cambies de bastón según la estación, solo de arandela.

Y un bonus track para que tu compra sea inmejorable. Cuando estés buscando bastones, comprueba si se venden por unidades o por pares. Así podrás comparar los precios y hacerte con la mejor oferta. Y ahora, ¿a qué esperar? ¡A caminar!

Si este artículo se te ha quedado corto y quieres ser un hacha en bastones de senderismo, aquí tienes dos artículos que podrían interesarte: «Por qué caminar con bastones» y «Utilizar y ajustar correctamente los bastones de senderismo»

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4 cosas que vas a necesitar en tus travesías y tal vez no sepas

Aunque te cueste creerlo, los más pequeños accesorios de montaña marcan la diferencia. Hablan por sí solos. Pueden parecer insignificantes y, sin embargo, son objetos tan necesarios que te sorprenderás al conocerlos. Una brújula, un chubasquero o unos bastones harán que tu excursión sea más completa y contribuirán a que nada empañe tu día en el monte. Si ya los tienes en tu mochila, no nos digas más, eres todo un montañero veterano.

1. Bastones de travesía

Reconócelo, nunca has pensado en llevar bastones a la montaña. De hecho, ni siquiera sabes exactamente para que sirven. Permítenos guiarte en este camino: equilibrio, protección, impulso y refuerzo. Esas son las cuatro máximas de este accesorio utilísimo que se convertirá en un habitual de tus escapadas en cuanto lo pruebes. Dale a tus articulaciones un respiro y fortalece a la vez los músculos de brazos y hombros. Con estos bastones no habrá camino que se resista a tus pasos.

2. Chubasquero

¿Quieres evitar que se estropee tu día por una tormenta tonta? Hazte con un chubasquero de emergencia. Es pequeño, ligero, cómodo y muy útil. Además, lo puedes meter en cualquier bolsillo de tu mochila y sacarlo si es necesario. Ni te acordarás de que lo llevas encima.

3. Brújula

Probablemente eres una de las miles de personas que piensa que jamás se perderá en una salida al monte. Seamos sinceros, la mayoría piensa como tú. Sin embargo, es un terrible error caer en esa creencia. Perderse en la montaña es mucho más fácil de lo que nos creemos todos. Solo es necesario salirse un momento del camino señalado para contemplar unas vistas, ir un poco más allá para hacer una foto o parar a comer. Cuando quieres darte cuenta, el camino señalizado ha desaparecido de tu ángulo de visión. ¡Que no cunda el pánico! Saca la brújula que acabas de comprar de tu mochila y sigue la orientación que pone en tu mapa de ruta. Podrás volver de nuevo al sendero sin necesidad de que vengan a rescatarte.

4. Silbato

En los últimos tiempos, salimos a la montaña llevando con nosotros los aparatos más modernos y tecnológicos. El smartphone y las cámaras con geolocalización son solo dos ejemplos de ello. Sin embargo, el 99% de los grupos olvida un accesorio básico, útil y que no ocupa prácticamente ningún espacio: el silbato. Es un aparatejo que en caso de pérdida te salvará el día. Imagínate que tu grupo se disipa. Unos van más rápido, otros se paran a contemplar la naturaleza, algunos prefieren disfrutar de un momento de soledad. Cuando quieres volver a juntarte ya no sabes por donde han ido. Es el momento de usar el silbato. Pita para avisarles de que vayan más lento o, en caso de que necesites auxilio, usa el código SOS: tres pitidos cortos, tres largos y tres cortos. Ahora solo falta que vengan a rescatarte.

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Porqué la montaña es un buen plan para ir de escapada con toda la familia

La naturaleza es una gran maestra. La mejor. Nos enseña a disfrutar de los pequeños momentos, a valorar el silencio, los árboles, las flores. Gracias a ella somos capaces de ver el mundo desde otro punto de vista, aprendemos a respetarlo y a vivir en armonía en él. Las ventajas para hacer una escapada a la montaña son infinitas, la pregunta surge a la hora de llevar a los niños… ¿es compatible salir con ellos al monte? No lo dudes. La respuesta es sí.

En la montaña se une aventura, libertad y diversión. Es el lugar idóneo para que los niños (y por qué no, también los adultos) desarrollen valores tan importantes como la superación, la cooperación o la tolerancia. Por no hablar de que cualquier escapada se convierte para ellos en una gran aventura: desde ver una vaca en un pasto hasta seguir el cauce de un río. Su imaginación puede con todo y la naturaleza se la potencia a niveles increíbles.

Quizás nunca te has atrevido a salir de ruta con ellos por los peligros que puedes encontrar, pero ¿has pensado alguna vez que, en realidad, no se diferencian demasiado de los riesgos de su día a día en la ciudad? Dale a la montaña la oportunidad que se merece. Empieza poco a poco, con escapadas al campo y rutas muy sencillas para ir habituándoos a salir juntos. No les quites el ojo de encima y controla en todo momento que están bien. Ya verás como estas escapadas se parecen bastante a las salidas a la playa, a la piscina o al parque. Solo hay que estar un poco más atento y tomar todas las precauciones posibles, como por ejemplo llevar un botiquín de emergencia en la mochila, por lo que pueda pasar.

Te recomendamos que prepares bien la ruta antes de salir, que prepares lo que vas a necesitar y, por supuesto, que te informes sobre la previsión meteorológica. No obstante, el mejor consejo que podemos darte es que llenes a tus hijos de ilusión hablándoles de la salida. Cuéntales que vais a ver, que camino vais a seguir, si habrá un lago o quizás un río. Harás que su experiencia sea mágica y convertirás el sendero en un camino para entrar de lleno su propia historia de aventuras.

Te aseguramos que no hay nada mejor que la montaña para unir a la familia. Crea un vínculo especial. Comparte con ellos ese hobby. Será una afición en común que os acompañará a lo largo de toda vuestra vida.

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Cómo elegir correctamente los calcetines de travesía

¿Has pensado alguna vez que los calcetines son los grandes olvidados del montañismo? Piénsalo, seguro que antes de comprar un calzado de montaña, una mochila o una chaqueta, has pasado horas comparando precios y características hasta decidirte por el que más se adapta a ti. Los calcetines no suelen contar con ese privilegio, cualquiera sirve, cualquiera es bueno para salir andar. Error. Nuestros pies son los que más soportan la carga del camino. Soportan el peso, la superficie, la humedad. Ha llegado el momento de decir basta y de darle a esta prenda la atención que se merece.

La primera característica que tienes que tener en cuenta cuando compres un calcetín de montaña es que sea transpirable y que absorba la humedad. Puedes elegirlos ligeros, de peso medio o para montañismo, dependiendo de la estación, de cuánto sude tu pie durante las caminatas y de lo larga que sea la travesía. Todos deben proteger el talón, pero a medida que vas subiendo el grosor, aumentará también la amortiguación. Eso sí, te recomendamos que elijas uno que sea acolchado en la planta y en el talón. Te sentirás más cómodo y protegido.

El aislamiento térmico también es importante. Puedes optar por calcetines fabricados con tejidos sintéticos o por naturales, como por ejemplo la lana merina. Dependerá de lo friolero que seas. Desde luego es importantísimo que se adapten bien a la forma de tu pie. Esto se traduce en que tu calcetín no puede tener ni una sola arruga. Son las causantes de que se produzcan rozaduras y ampollas. Elige un calcetín elástico que te entre como un guante. Podrás caminar durante horas y llegar a casa con los pies sanos.

También es conveniente tener en cuenta la sujeción. Mantienen el pie en el sitio y evitan lesiones tontas. Lo importante es que te cojan bien el arco del pie. Si no está bien sujeto podrás sufrir dolor en la planta.

Por último, ten en cuenta la altura del calcetín. Eso depende del gusto de cada uno, lo único que te aconsejamos es que si tienes botas de caña alta no compres calcetines cortos. El zapato te rozará y te podrían salir llagas.

Después de estas premisas esperamos que les des a esta prenda la importancia que se merece. Sentirás la comodidad cuando estés en el terreno y terminarás tu travesía con los pies calientes, secos y sanos.

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